En el artículo de hoy, nuestra compañera MAITE VILLAFRUELAexperta en Gestión de Personas, nos habla de lo importante que es la Cultura de Empresa y nos trae unas importantes estrategias a seguir para fomentarla:

 

La cultura de empresa se refiere a las creencias, valores, “reglas” y comportamientos compartidos por los miembros de una organización. Es como la personalidad de una empresa: define su identidad única y cómo interactúa con su entorno interno y externo.

La cultura organizacional puede influir en la forma en que se toman las decisiones, cómo se comunican las personas que componen la empresa entre sí y con la clientela, cómo se manejan los conflictos y cómo se percibe el éxito dentro de la empresa.

A día de hoy, la cultura organizativa es, sin duda, una potente herramienta para aumentar el liderazgo de las empresas, ya que a su alrededor se mueven los hilos que permiten alcanzar los objetivos propuestos, aumentar la productividad de la plantilla y crear una marca de prestigio.

Teniendo esto en cuenta, no es de extrañar que Peter Drucker, experto en estrategia empresarial, dijera que “la cultura se desayuna a la estrategia”, dado que lo que haces siempre se impone sobre lo que dices. Esta es justamente la base de la cultura organizativa: la forma en la que, en realidad, se hacen las cosas y se comporta el equipo, más allá de lo que se plasme en un papel o un plan.

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Por tanto, definir una cultura de empresa, y que ésta forme parte de cada una de las decisiones y acciones de una empresa, resulta fundamental en la actualidad. Y esto para mí es importante hacerlo en cualquier tipo de empresa, independiente del número de personas que la formen.

La pregunta que me suelen hacer es cómo hacerlo y por mi experiencia os diría que no existe una “receta” única, aunque sí os diría que hay una serie de ingredientes básicos para crearla y sobre todo para que se perciba, se implante y siga desarrollándose en la organización.

Crear una cultura de empresa sólida y positiva requiere un enfoque deliberado y constante por parte de los líderes y el resto de las personas de la organización.

Aquí hay algunas estrategias que hemos creado y ayudado a implantar, desarrollar en empresas cliente   y que también aplicamos en nuestra propia “casa” que la formamos veintiséis personas. Dichas estrategias son:

  • Definir los valores: Identifica los valores principales que quieres que guíen las acciones y decisiones de tu empresa. Estos valores deben reflejar la identidad y los comportamientos valorados en la organización.
  • Liderazgo ejemplar: Los líderes de la organización deben ser ejemplos vivos de los valores y comportamientos que desean promover. Su compromiso y coherencia son fundamentales.
  • Selecciona por valores: Ten en cuenta los valores de tu organización para seleccionar a las personas o para promocionarlas. No tengas en puestos clave a personas que no tengan los valores de tu empresa. Si no encaja con los valores de tu empresa no le contrates.
  • Comunicar claramente dichos valores: Comunica estos valores de manera clara y regular a todos los miembros de la organización. Esto puede incluir reuniones regulares, material de formación, comunicados internos y ejemplos prácticos de cómo se aplican los valores en el trabajo diario.
  • Involucra a todo el equipo: Fomenta la participación activa de la plantilla en la creación y mantenimiento de la cultura organizacional. Esto puede incluir la participación en la definición de los valores, la implementación de programas culturales y la retroalimentación continua.
  • Recompensas y reconocimiento: Reconoce y premia a aquellos que demuestran los valores de la empresa en su trabajo diario. Esto refuerza la importancia de la cultura organizacional y motiva al resto a seguir su ejemplo.
  • Capacitación y desarrollo: Proporciona oportunidades de desarrollo profesional que estén alineadas con la cultura de la empresa. Esto ayuda a la plantilla a crecer dentro de la organización mientras internalizan los valores y comportamientos deseados.
  • Fomenta la diversidad e inclusión: Una cultura sólida debe ser inclusiva y valorar la diversidad de pensamiento, experiencia, género y antecedentes. Esto promueve la innovación y el respeto mutuo dentro de la organización.
  • Evalúa y ajusta: Regularmente evalúa la cultura de la empresa para asegurarte de que esté alineada con los objetivos organizacionales y las necesidades de la empresa. Realiza ajustes según sea necesario para mantenerla relevante y efectiva.

 

Al seguir estos pasos y dedicar tiempo y esfuerzo a la construcción de una cultura sólida, una empresa crea un ambiente de trabajo positivo y productivo que impulse el éxito a largo plazo.

Las personas que me conocéis sabéis la importancia que doy a los valores, sin duda los valores son la base de esa cultura de empresa y los valores son los comportamientos que se valoran en cada casa.  La verdadera cultura es lo que hace tu equipo cuando tú no estás. ¿Sabe tu equipo los comportamientos que esperas de ellos? ¿Eres tú valor de ejemplo de dichos comportamientos?

Crear esa cultura sólida, esa identidad, no es fuente de un día, hay que trabajarla, desarrollarla.  Una cultura empresarial sólida es una ventaja competitiva, ya que ayuda a atraer, inspirar, organizar, desarrollar, fidelizar, recompensar y gestionar al más potente y único de los activos de tu empresa: Las PERSONAS y son las personas que componemos las empresas las que traccionamos o no para que nuestras organizaciones sigan siendo consistentes y sostenibles.